El futuro: La biomasa forestal, la energía más ancestral y sostenible

La madera fue la fuente más antigua utilizada y aún sigue siendo la mejor alternativa. Con el paso del tiempo,  la experiencia y el enfoque medioambiental han permitido mejorar los recursos y crear un subproducto de la madera: el pellet, que permite aprovechar todo lo que sobra de ella hasta la última gota, incluso aquellos productos de corta vida como son las cajas de las frutas o los propios palés.  Hoy en día, en un bosque bien gestionado podemos conseguir una de las fuentes de energía más limpias y   renovables, y sin la necesidad de tenerlo que ir a buscar fuera.  En España, tenemos 12 millones de toneladas que podemos usar todos los años gracias a  la naturaleza.

Como explicó el presidente de NaturPellet y miembro de APROPELLET, Juan Tapia, en una entrevista en la “Tertulia Temática” de RNE a Miguel Ángel Domínguez, (podéis escuchar la entrevista en este enlace, en el espacio Tertulia Temática minuto 18.45), “el pellet es un perfeccionamiento de la biomasa para poder usarla como energía. Había una inquietud para dosificar la biomasa como energía, y a través de diversas transformaciones y procesos se creó el pellet”.

Tapias destacó que entre las ventajas de la biomasa forestal, siendo numerosas, habría que destacar principalmente que “es una energía limpia para el medio ambiente y que no genera CO2”, lo que se emite durante su combustión es equivalente al que ya ha capturado el árbol durante su crecimiento, generándose un balance de CO2 neutral que no contribuyen al efecto invernadero.

El presidente de Naturpellet considera que no hay que subvencionar esta fuente de energía, “tan solo sería necesario promocionar estos combustibles, ya que al generarlos en España los precios serían mucho más baratos que los fósiles”. En lugar de subvencionar gasóleo de calefacción, como se hace,  el IVA se podría poner al nivel de otros  países europeos, es decir, al 7 %, lo que supondría un ahorro del 14% por parte del  usuario, asevera el presidente.

El pellet es un combustible en constante evolución, Tapia aclara que hay mucho I+D+I para aún si cabe, perfeccionar estos pequeños cilindros de madera.  En Europa hay una evolución importante en el consumo de los pellets, muchos fabricantes están preocupados tanto en el desarrollo de la producción del producto como de las calderas utilizadas para este fin, donde cada vez se está consiguiendo reducir más las cenizas.

Asimismo, la biomasa forestal  tiene más salidas de las que comúnmente se conocen, en Europa con la madera se produce electricidad limpia a través de  la biomasa en forma de astillas, sin llegar a ser pellet, de hecho, es usada  en determinadas industrias como de uso térmico o  para producir electricidad, habiendo plantas de energía eléctrica que se alimentan de biomasa forestal.

Como en todos los productos, hay variedades de pellets, pero “en general los buenos fabricantes de pellet, usan únicamente serrín limpio de pino con la ausencia total de corteza, en general hay muy buena calidad” sostiene Tapias.