Las certificaciones de calidad, la vía para lograr combustibles óptimos y reducir las emisiones

Apropellets comparte con el Ministerio para la Transición Ecológica la necesidad de reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos

La contaminación atmosférica y la calidad del aire es una de las preocupaciones actuales del Ministerio para la Transición Ecológica. Así lo ponía de manifiesto el Director General de Biodiversidad y Calidad Ambiental, Francisco Javier Cachón, en la reunión mantenida esta misma mañana con la presidenta de la Asociación Española para la promoción del sector del Pellet (APROPELLETS), Luz Pardo, y en la que también participó la subdirectora de Calidad del Aire y Medio Ambiente Industrial, la Maj-Britt Larka Abellan.

Las calderas poco eficientes y el uso de combustibles que carecen de garantías son parte de esa problemática que el propio ministerio ha querido atajar con la aprobación de una nueva normativa donde las certificaciones de calidad de los biocombustibles son claves para una reducción efectiva de las emisiones de contaminantes atmosféricos.

Estas certificaciones de calidad son la garantía de que los biocombustibles cumplen con unas especificaciones concretas que atienden, entre otros aspectos, a una menor emisión de contaminantes. Precisamente este es uno de los compromisos que Apropellets ha mantenido desde sus comienzos impulsando los pellets bajo estas certificaciones de calidad, no en vano, el 70% del pellet certificado en España es fabricado por empresas agrupadas en el colectivo y que apuestan por un biocombustible no solo de calidad sino respetuoso con el medio ambiente.

Y es también aquí donde Apropellets brinda una colaboración directa al ministerio al fomentar la fabricación y comercialización de un combustible óptimo en materia ambiental. Una línea en la que ya trabaja el ministerio y en la que busca la colaboración tanto de fabricantes de calderas como de biocombustibles para sumar esfuerzos dentro del sector en el fomento de alternativas que impliquen una reducción efectiva de las emisiones contaminantes.

Pellets certificados en los concursos públicos

En el transcurso de la reunión, la presidenta de Apropellets, Luz Pardo, también abordó la necesidad de que los pliegos de los concursos públicos tengan realmente en cuenta los biocombustibles sólidos certificados y en concreto los pellets con estas certificaciones, como una alternativa realmente respetuosa y óptima. De hecho, la mayoría de los socios de Apropellets cuentan ya con sellos de calidad como EnPlus, DinPlus o PEFC, o se hayan inmersos en la obtención de otras certificaciones positivas y necesarias para la compra pública verde.

Nueva normativa

El Real Decreto 818/2018, aprobado por el ministerio y en vigor desde el pasado 7 de julio, establece que las acciones de compra verde deben ajustarse ya a material certificado, ya que es una de las líneas de actuación para la reducción de emisiones contaminantes. La propia normativa recoge que “los biocombustibles sólidos que se comercialicen para ser empleados como combustible en calderas de uso no industrial, deberán identificar su clase de calidad y las especificaciones, según lo establecido en las normas UNE-EN-ISO 17225, en función de la tipología del biocombustible sólido y para el caso de huesos de aceituna y cáscaras de frutos, deberán cumplir las especificaciones establecidas en las normas UNE-164003 y UNE-164004, respectivamente.”

La normativa también incide en las responsabilidades y compromisos que deben asumir los fabricantes y proveedores de biocombustibles sólidos que “deberán realizar la declaración de calidad y etiquetado del producto, según lo recogido en las normas UNE del párrafo anterior, asegurándose especialmente de que la materia prima empleada se encuentre dentro del origen y fuente permitidos para cada clase de calidad. En todo caso, con independencia del tipo de biocombustible o la norma de certificación, éstos no podrán haber recibido tratamiento o proceso químico alguno.”

Con este marco jurídico, Cachón reafirmó que ahora es turno de que las Comunidades Autónomas vigilen el cumplimiento de estas disposiciones y lo desarrollen de manera efectiva para garantizar la apuesta por los biocombustibles sólidos certificados y una reducción efectiva de emisiones.