¿Cómo puedo comprar pellet de calidad?: Las normas y certificaciones como garantía para el consumidor

Si ya te has decidido por una de las energías más respetuosas con el medio ambiente, la biomasa, seguro que en este momento te asaltan muchas dudas sobre cuál es el mejor tipo de pellet o en qué fijarte para adquirir uno de calidad.

Bien es cierto que el mercado actual nos abre un amplio abanico de biocombustibles sólidos como, los pellets, las briquetas, leñas o astillas de madera, entre otros de origen agrícola diverso. Además, dentro de cada una de estos tipos, a su vez, son diferentes entre sí en función de la materia prima utilizada, los procesos de producción, las características y según el comportamiento ante la combustión.

Estas diferencias suponen un problema para todos los agentes implicados: los productores de biocombustibles, los fabricantes de equipos, comercializadores y por supuestos los usuarios. Precisamente por la variedad de biocombustibles sólidos que existen, a los consumidores nos resulta difícil identificar cuál es el mejor para nuestro equipo así como, comparar unos con otros por sus características, rendimientos y costes puede ser complejo.

Por este motivo, se han establecido normas (o estándares) que definen unas especificaciones técnicas resultado de la experiencia y conocimientos técnicos y consensuados por productores, fabricantes de equipo e investigadores. Estos estándares o normas, son definidos tanto a nivel nacional (UNE), o internacional (CEN e ISO). El cumplimiento de estas normas por los productores representa la mejor garantía para asegurar la calidad y seguridad de los biocombustibles sólidos, y garantizar el correcto funcionamiento de los equipos.

Estándares, una garantía de calidad

Como vemos no todos los biocombustibles sólidos son iguales y en el caso de los pellets, todos queremos uno que encienda rápido y tenga un alto poder calorífico, pero también de calidad. Un pellet de baja calidad puede provocar problemas de rendimiento y disminuir la vida útil de la instalación. Para evitar esto debes asegurarte de adquirir un pellet con unas características técnicas homogéneas avalado por un sello o certificado de calidad.

Entre las normas cuyo cumplimiento garantizan la calidad estarían la UNE-EN ISO 17225-2:2014 que establece unas características determinadas para los pellets de madera; y por otra parte la norma UNE-EN 15234-2:2012 para asegurar la calidad en los procesos de producción de los pellets de madera. Estas normas, al menos en España no son de obligado cumplimiento, y por ahora tan solo se obliga a su cumplimiento dentro de las denominadas acciones de compra verde; a diferencia de otros países como Estados Unidos, Alemania o Austria en el que, para la comercialización para uso doméstico de los pellets de madera, es obligatorio. Otro ejemplo es el caso de los combustibles fósiles más habituales como la gasolina y diésel, en los que es obligatorio en todo el territorio europeo el cumplimiento de las normas EN228 y EN590, entre otras, para su comercialización. Con ello, nos aseguran que el combustible que metemos en el coche cumpla unos requisitos, sea cual sea la estación de servicio que utilicemos, evitando daños en los vehículos.

Las certificaciones DINPLUS y ENPLUS

A pesar de esta singularidad en el caso de los biocombustibles sólidos y del pellet de madera en concreto, en España son muchos los productores de pellets que se adhieren voluntariamente al cumplimiento de dichas normas mediante la certificación de sus productos bajo las certificaciones existentes, DINPLUS, gestionada en España por Apropellets, y ENPLUS, gestionada en España por AVEBIOM. Hay que tener en cuenta además, que la mayoría de los fabricantes de equipos de combustión de pellets, diseñan y fabrican los equipos atendiendo a estas especificaciones técnicas, por lo que el uso de pellet que no cumple estas especificaciones provoca que los equipos funcionen con peores rendimientos en el mejor de los casos, y daños e inutilización de los equipos en el peor de ellos. En ambos, causan un perjuicio económico, y mayores emisiones que hacen medioambientalmente insostenible estos sistemas.

Las certificaciones DINPLUS y ENPLUS se convierten por lo tanto en España en la única vía que dispone el consumidor en tener la seguridad del cumplimiento de unos requisitos de calidad y seguridad, para la correcta combustión y funcionamiento de los equipos existentes en el mercado (diseñados bajo las características establecidas en las normas) y permiten al consumidor, a su vez, obtener un producto de calidad y de características similares, aunque provengan de productores o comercializadores diferentes.

Para obtener el certificado de DINPLUS o ENPLUS, los productores requieren de estrictos procedimientos internos que garanticen el cumplimiento de las especificaciones mediante la realización de controles y muestreos internos diarios.

De forma externa son las entidades de certificación reconocidas, DIN CERTCO en el caso de DINPLUS, y AENOR en el caso de ENPLUS las encargadas de comprobar el cumplimiento de los requisitos definidos en ambas certificaciones. Lo realizan a través de auditorías periódicas programadas y otras no programadas; y la comprobación en colaboración de laboratorios de ensayo de reconocido prestigio del cumplimiento de las características y especificaciones requeridas.

Mediante este esquema de certificación se facilita la trazabilidad de todo el pellet producido, y se asegura, sin importar cuándo y dónde se ha producido el pellet que se consume, que cumple con las especificaciones técnicas definidas en las certificaciones y basadas en las normas existentes.

La mejor manera de asegurar que tenemos un sistema de climatización eficiente y sostenible es, primero optar por estufas y calderas de pellets diseñados bajo las normas existentes; y segundo, adquirir pellets de madera certificados con su correspondiente sello DINPLUS o ENPLUS, y número de referencia.

Es importante no confundir otras terminologías utilizadas comercialmente por algunos productores y comercializadores, a veces con intención de confundir al consumidor como pueden ser, “Calidad ENPLUS”, “Cumple con normativas ENPLUS y DINPLUS”, “pellets de calidad superior” o “pellets premium”. Incluyendo menciones a las certificaciones DINPLUS o ENPLUS, pero en las que no aparece el sello de ninguna de ellas junto con el número de referencia correspondiente que han de llevar todos los pellets certificados.

Una forma de no caer en la trampa de la utilización de esta terminología engañosa es comprobar el sello y referencia del productor o comercializador, y verificar con antelación quienes son los productores que cumple con estas certificaciones. Para ello, puedes acceder al listado de los propios asociados de Apropellets, avalados en todos los casos por alguno de las dos certificaciones existentes, o en las propias páginas web de DINPLUS o ENPLUS.

Fernando Hernández Cuadra

Consultor energético y secretario técnico de Apropellets