El marcado CE: Elemento imprescindible en todos los equipos de biomasa doméstico

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Todos los aparatos que usan combustibles sólidos, como la biomasa, es decir, las calderas, cocinas o estufas domésticas, deben cumplir las exigencias marcadas por el Reglamento de Productos de Construcción (RPC) 305/117, que establece condiciones acordadas para la comercialización de productos de construcción en la Unión Europea, lo que hace inviable poder comercializar aquellos aparatos que no lleven este distintivo.

En este sentido, el marcado CE garantiza que el equipo ha sido fabricado siguiendo un sistema de control de producción en fábrica en base a los requisitos exigidos por la norma del producto. En función de las propiedades del producto y de cómo afecten a los requisitos esenciales, las normas armonizadas definen los sistemas de evaluación de conformidad que les corresponden. En la evaluación de la conformidad encaminada a obtener el marcado CE pueden intervenir los siguientes agentes: Fabricante, laboratorio de ensayo, organismos de inspección u organismos de certificación.

Hay que resaltar que tanto los laboratorios de ensayo como los organismos de inspección y los organismos de Certificación tienen que estar “notificados” por la Administración de cada país de la Unión Europea para realizar las actividades que conlleva el Marcado CE; en el caso de España el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio es el responsable de conceder estas notificaciones. Las tareas o actividades que tienen que realizar los agentes antes mencionados, en función del tipo de sistema de evaluación de la conformidad que le corresponda son las siguientes:

  • Ensayo inicial de tipo de producto
  • Ensayo de muestras tomadas en fábrica según plan determinado
  • Ensayo por sondeo de muestras tomadas en fábrica, mercado u obra
  • Control de producción en fábrica
  • Inspección inicial de la fábrica y del control de producción en la misma
  • Vigilancia, supervisión y evaluación constantes del control de producción en fábrica
  • Certificación de la inspección inicial de fábrica y del control de producción
  • Certificación del control de producción en fábrica sobre base de la vigilancia, supervisión y evaluación continúa del control de producción de la misma

 

El RCP se basa en  varios sistemas de evaluación de conformidad para determinar si un producto es válido o no, es decir, se marca quién y qué se debe verificar para tener constancia del adecuado cumplimiento de los requisitos de las normas. Estos sistemas de evaluación van desde el sistema 1+ al 4, en función de exigencia. En relación al sistema de evaluación de la conformidad aplicable a los equipos de calefacción doméstica es el 3, y este nivel, requiere que el fabricante realice una serie de ensayos en un laboratorio externo antes de comercializar sus equipos.

Este sistema de evaluación no significa que se deban someter a ensayo cada modelo que fabrican, sino que los diferentes modelos de una o diferentes gamas se pueden agrupar en familias según las reglas de agrupación descritas en las normas de producto, sometiendo a ensayo únicamente los equipos de menor y mayor potencia dentro de la familia, respetando siempre la relación de potencias máximas aplicable a cada tipo de equipo.

Conviene remarcar que en el caso de España, la vigilancia de este mercado recae en las diferentes Comunidades Autónomas, quienes pueden realizar inspecciones de mercado adquiriendo equipos y enviándolos a laboratorios acreditados para su ensayo y así comprobar si lo que asegura el fabricante en la declaración de prestaciones y en el marcado CE es cierto cumple con los requisito exigidos.

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