Información confusa y engañosa en la venta de pélets de madera

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El mercado del pélet de madera está en constante crecimiento, situándose este biocombustible sólido; como una de las alternativas para cubrir las necesidades energéticas térmicas domesticas e industriales, más económica y medioambientalmente sostenibles.

El aumento en la adquisición de estufas y calderas de pélets de madera para los hogares; la implantación de las redes de calor a partir de biocombustibles, y la necesidad de soluciones más sostenibles para cubrir la demanda térmica en procesos industriales; está incrementando las necesidades de asegurar el acceso y disponibilidad de un biocombustible de calidad y sostenibilidad garantizada, como es el pélet de madera certificado.

La falta de regulación en algunos aspectos del mercado del pélet por parte de gobiernos y autoridades; pueden facilitar situaciones en las que aparecen prácticas fraudulentas para el consumidor, y el mercado en general, con productos lejos de la calidad mínima esperada y el uso de información errónea o engañosa sobre las características, garantías de calidad del pélet de madera

Importancia de las garantías de la calidad y sostenibilidad

Dada la diversidad de materias primas utilizadas en la producción de pélets de madera (subproductos de las industrias forestales o madereras y variedad de especies forestales) y su proceso de transformación, pueden existir una variabilidad razonable en las características de los diferentes pélets de madera que se pueden encuentran en el mercado.

En el caso de los biocombustibles sólidos, como es el caso del pélet de madera, es imposible una replicabilidad exacta de las características del producto que llega al consumidor como si fueran tornillos o tuercas; tanto si es de un mismo productor, como entre diferentes fabricantes.

Del análisis y conocimiento de las características de las diferentes especies forestales, así como del desarrollo y optimización de los procesos de fabricación y distribución; se han ido desarrollando normas y especificaciones técnicas (UNE, CEN e ISO) que estandarizan dentro de unos límites, las características de los productos finales y sus procesos.

En concreto, la norma UNE EN ISO 17225-2:2014 proporciona principios claros e inequívocos de clasificación para los pélets de madera, que facilita su comercio y el buen entendimiento entre productores, fabricantes de equipos de combustión, vendedores y consumidores. Además de ser una herramienta fundamental para las autoridades a la hora de regular y legislar su uso y venta.

La estandarización permite definir, entre otras características; un mínimo poder calorífico del pélet de madera, sus niveles de humedad, dimensiones, así como los niveles de cenizas y presencia de ciertos elementos químicos, entre otros. Con esta información se hace posible diseñar las estufas y calderas de tal forma que se maximicen los rendimientos y minimicen las emisiones; además de facilitar su uso mediante automatismos en los equipos y reduciendo las necesidades de mantenimiento.

Con objeto de asegurar el cumplimiento en los pélets de madera de estos requerimientos establecidos en las normas y especificaciones técnicas, diferentes organismos independientes han establecido esquemas de certificación (EN Plus, DIN Plus). Mediante auditorias, inspecciones y ensayos independientes, estas certificaciones aseguran el cumplimiento de los estándares establecidos de los pélets de madera certificados. Permitiendo además la trazabilidad de los productos y garantizando la calidad del producto final que llega al consumidor.

Por otra parte, también se han establecidos protocolos para garantizar una gestión sostenible de las materias primas utilizadas, como son las certificaciones de cadena de custodia de productos forestales como PEFC y FSC, u otros programas de certificación como SBP, que complementan a estos. Estas certificaciones de cadena de custodia (CoCs) son fundamentales en el caso de los pélets de máxima calidad (clase A1 según la norma) dado que el origen de la materia prima ha de ser o bien madera virgen directamente obtenida de aprovechamientos forestales, o subproductos sin tratar de industrias de madereras. Mediante estos protocolos se auditan e inspeccionan los orígenes de la materia prima forestal y de los procesos que la transforman hasta el producto que llega al consumidor, asegurando su sostenibilidad medioambiental .

El fraude y las informaciones engañosas o confusas son un problema para todos

Frente a estas buenas prácticas que llevan a cabo la mayor parte de los productores y distribuidores de pélets de madera en España, siempre aparecen otros actores que, con  subterfugios y malas prácticas, buscan confundir al consumidor ofreciendo un producto sin las garantías de calidad y sostenibilidad que dan a entender que poseen mediante el uso fraudulento de marca o con información confusa o engañosa.

Con estas practicas lo que se consigue es perjudicar a los consumidores, a veces vulnerables, poniendo en riesgo los equipos con la mala calidad de pélet, u ofreciendo un producto con peores prestaciones energéticas (menos kWh por kg). Sin olvidar, que quienes deciden adquirir un producto por su sostenibilidad, son engañados con un producto que, por origen de la materia prima, características, etc. no cumplan con los requerimientos mínimos de sostenibilidad que el comprador esperaba.

Entre estas prácticas o actuaciones que se han venido detectando en el mercado del pélet de madera se encuentran:

La usurpación de marca de productores. Delincuentes o estafadores contactan directamente con posibles consumidores (por correos, por teléfono), o mediante web falsas suplantando la identidad de productores o distribuidores certificados. En el mejor de los casos, se vende de forma fraudulenta un producto de baja calidad, bajo una marca reconocida sin las garantías del productor propietario de dicha marca y sus certificaciones. En otros casos, se solicita un pago por adelantado; sin que se llegue finalmente a suministrarse ningún tipo de producto al consumidor estafado.

Es importante sospechar cuando te ofrecen productos de marcas de pélets reconocidas y certificadas a precios muy bajos, y el contacto se reduce a correos o páginas web. Hay que asegurarse que las direcciones web o de correos son realmente de quienes dicen ser. Y en caso de duda informarte directamente del fabricante.

Uso indebido de sellos y marcas de calidad y sostenibilidad (ENPLUS, DINPLUS, FSC, PEFC y otros). Como ya se ha explicado, en el mercado de los pélets de madera existen diferentes certificaciones que aseguran el cumplimiento de unos protocolos y unas determinadas especificaciones que garantizan la calidad del producto, o la gestión sostenible de estos. Estos productos van identificados (embalaje, documentos comerciales o de ventas, páginas web, etc.) con sellos de calidad de cada certificación mediante una imagen de marca registrada y un número de referencia que permite identificar al productor, distribuidor, etc.

En múltiples ocasiones, se han venido detectando el uso de marcas visuales de estas certificaciones en embalajes, documentos de compra, folletos comerciales y sobre todo paginas webs; sin que el producto o vendedor cumpla con los requerimientos necesarios o posea permiso de los gestores de dichas certificaciones para su uso y aun menos exhibición de los mismo.

Cuando se muestran marcas y logos de certificaciones de calidad y sostenibilidad, o se hace referencia a estas, sin mencionar una marca de pélets en concreto; se debe sospechar e investigar si todo o parte del pélet que se vende esta realmente certificado. Y en caso necesario denunciar el engaño.

Es importante recordar que el uso de estas marcas esta restringido al cumplimiento de los requisitos que estas certificaciones determinan.

Uso de información confusa o engañosa. En algunas ocasiones productores, distribuidores o en la venta a cliente final, utilizan informaciones y descripciones con términos engañosos que confunden al consumidor sobre las garantías reales del producto que se vende.

Así como en otros ámbitos ya se ha empezado a regular el uso y abuso de cierta terminología que podía llevar a confusión al consumidor, como es el caso del término “bio” o “ecológico”; en el caso del pélet de madera no hay una regulación en España, que determine cuando se puede utilizar términos como “premium”, “calidad plus”, o similares que dan a entender que el producto tiene unas prestaciones y garantías muy determinadas.

En internet o en las estanterías de los establecimientos, es habitual encontrarse términos como estos que son confusos. Pero incluso en ocasiones se va más allá, y se hace uso de otros términos o descripciones que directamente intentan relacionar el producto con certificaciones que realmente no poseen, como “plus A1”, “cumple con ENPLUS o DINPLUS” u otros tipos de referencias más o menos directas a certificaciones de calidad o sostenibilidad; sin que el producto cumpla con ninguno de los protocolos y requerimientos de cualquiera de las certificaciones existentes.

En estos últimos casos, puede ser debido al desconocimiento sobre lo que realmente representan las normas internacionales y las certificaciones; pero que cuando se mantiene o reincide en estas actuaciones a pesar de ser debidamente informado, se pone de manifiesto la verdadera intención de engañar o confundir al consumidor o usuario.

En otras ocasiones, sin que exista una intencionalidad de buscar un beneficio, se ponen a disposición de los consumidores informaciones en las que se habla de calidad de un producto determinado o de la garantía de calidad, utilizando términos y datos de forma errónea y confusa, mezclando normas con certificaciones de calidad; que lejos de ayudar al consumidor solo les provoca confusión.

La información contrastada se convierte por tanto en la mejor herramienta para el usuario o consumidor de pélets de madera, a la hora de elegir el producto que mejor le conviene para su equipo, y presupuesto.

Desde Apropellets se trabaja para poner en manos de consumidores y usuario la mayor información posible que les permita detectar estas prácticas, colaborando con las organizaciones implicadas en las diferentes certificaciones, los productores perjudicados y los propios consumidores engañados; trabajando de forma activa y continuada, para eliminar estas prácticas del mercado.

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